La Práctica
El Reiki se desarrolla a través de la experiencia directa. La formación comienza con iniciaciones y armonizaciones, pero lo que realmente crece con el tiempo es la sensibilidad, la percepción. Con la práctica constante, voy afinando la conciencia de cambios sutiles: temperatura, densidad, ritmo y respuesta del sistema nervioso. La experiencia se convierte en la maestra.
Manos Secas
Al inicio de mi práctica, las sesiones producían sensaciones físicas intensas: calor, humedad, activación. Con el tiempo, esa expresión cambió.
Mis manos se volvieron completamente secas. No ausentes, sino reguladas. El trabajo se volvió más silencioso y preciso. Disminuyó la sensación en la superficie mientras aumentó la percepción en profundidad.
Uso el término Manos Secas para describir esta etapa: la regulación reemplaza la intensidad, la claridad sustituye la sensación evidente.
La experiencia ReikiDoes
Con ReikiDoes, me muevo entre activación y quietud. Algunas sesiones se realizan en el agua, donde la flotabilidad y la estimulación sensorial apoyan la regulación del sistema nervioso. Otras tienen lugar en tierra, enfatizando la quietud y la conciencia interna.
Ambos entornos ayudan al cuerpo a asentarse, reorganizarse y recordar el equilibrio.
Una práctica basada en la atención — revelada paso a paso.











